Bodegas IGV

Nuestra bodega

Todos los vinos por su propia naturaleza son vinos naturales.

La plantación, el laboreo, la limpieza manual de sus suelos, la ausencia de tratamientos agresivos, la incorporación  de los propios restos vegetales, las podas selectivas, todo ello contribuye a resaltar la autentica esencia de los vinos procedentes de “Viñas Valdehueso”.

Y en la Bodega realizamos los mínimos tratamientos para que sean las propias uvas, con sus levaduras, las que realicen la mágica transformación del mosto en vino. Trasiegos de limpieza, clarificación natural y los imprescindibles sulfitos.

Así es el carácter de nuestro VINO, del que pretendemos marque su propia personalidad de la tierra que lo ve nacer.

Nuestra historia

Está documentado que en esta propiedad se cultivaba la vid a finales del siglo XIX, elaborándose el vino en un lagar situado en las proximidades de Alcañiz.

Habiendo pasado la propiedad a la familia Guallartesta siguió elaborando vino a lo largo del siglo XX con general reconocimiento por lo acertado de su quehacer.

Nos sentimos orgullosos y así se hace constar en la publicación del Instituto de Estudios Turolenses, de 1960, que destaca de la industria vinícola de Alcañiz al productor don José Guallart y López de Goicoechea, de quien dice, obtiene un vino de calidad de la variedad Garnacha procedente de la finca “Val de Hueso”.

Se dice que el nombre “Val de Hueso” tiene su origen en que en sus inmediaciones existe el poblado de la edad de hierro “Siriguarach”, y la Val ha sido de antiguo fuente de restos óseos y objetos singulares de épocas pasadas.

Su actual propietario, ya de la tercera generación, Ignacio Guallart de Viala, ha actualizado y mejorado la plantación y ha invertido en la realización de unas modernas instalaciones, en la misma finca, acordes con las exigencias actuales, donde se obtienen los diversos vinos tintos y rosado.

Nuestras viñas

Las viñas de Val de Hueso están situadas en la ladera norte del cabezo Santa Bárbara, de Alcañiz, a 330 mts de altitud, en la N-211, Km 246,2.

En este singular paraje hemos plantado diversas variedades de vides tintas: en primer lugar hemos de destacar nuestra más conocida y apreciada de Aragón, la Garnacha, con 2 Ha. Y la hemos completado con la Tempranillo, 1,8 Ha y con la Cabernet y Merlot, con 1 Ha cada una, con las que esperamos hacer buenos coupages. En total son 5,8 Ha.

Creo uidamos nuestras propias viñas exentas de herbicidas y tratamientos, y vendimiamos en los momentos más idóneos, de forma totalmente manual, en cajas de unos 18 kgs, realizando una estricta selección de las uvas en el campo y en la recepción, cuando, sin apenas transporte, llegan a la bodega.

Devolvemos a la tierra toda la materia orgánica que nos proporcionan las podas y restos de orujos y hollejos, compensando de esta forma la composición arcillosa de la tierra, obteniendo el mejor equilibrio de acidez de nuestros vinos.